Eran las 11:50 de la mañana del 10 de Octubre de 1986, cuando un fatal terremoto categoría 7.5 grados escala Richter y con una intensidad de 9 escala Mercalli, sacudió El Salvador, principalmente nuestra ciudad capital, San Salvador. Las víctimas fatales se contaban por cientos, los heridos y damnificados por miles.

A 31 años de aquella tragedia y sabedores que nuestro país se asienta sobre un conjunto de fallas geológicas y con una actividad sísmica constante, el gobierno salvadoreño a través de la Dirección General de Protección Civil y sus dependencias, fomenta la cultura de prevención ante eventos sísmicos.

Es por eso que este 10 de Octubre se realizó en todas las instituciones públicas, escuelas, hospitales entre otras, simulacros de evacuación ante posibles movimientos sísmicos, ejemplo de esta actividad fueron los dos edificios de oficinas centrales del ISBM, evacuándose en dos minutos el edificio “B” y en dos minutos y medio el edificio “A”, razón por la cual, el Comité de salud y seguridad ocupacional, calificó como un éxito la actividad. Asimismo, se desarrollaron simultáneamente, simulacros de evacuación, en todas las instalaciones del ISBM a escala nacional.